Por: Contado Pierde. 04/04/2025
Contado Pierde es un proyecto de difusión de fotografía analógica en Madrid impulsado hace diez años por Alberto Cañizares, con quien hablamos para esta sección, y otros socios y socias. Esta iniciativa surgió como una herramienta pedagógica para fomentar la concienciación y el conocimiento sobre el funcionamiento de una cámara en un momento en donde la fotografía digital con teléfonos móviles empezaba a extenderse.
El deseo de crear un espacio colaborativo, donde pudiera crecer una comunidad real, lejos de las lógicas consumistas e hiperproductivistas de la sociedad actual, motivan esta apuesta de aprendizaje de fotografía analógica.
Contado Pierde además de ser un laboratorio comunitario es un proyecto de autoempleo. En este espacio se pueden realizar distintos talleres de revelado o de experimentación fotográfica. También es un punto de venta de películas, copias, fanzines y un lugar donde revelar carretes fotográficos.
Para Alberto Cañizares una de las principales virtudes de la fotografía analógica es estar en contacto con la metodología que históricamente ha desarrollado la fotografía. Se trata de un proceso que conecta con un trabajo artesanal, manual, lento y meditado en contraposición con el ritmo acelerado y la inmediatez que hoy domina el día a día. Tiene, en palabras de Alberto, “un componente terapéutico y sanador”.
Las principales fuentes de inspiración de este fotógrafo son figuras, poco conocidas, que han realizado una gran aportación a la divulgación y a la democratización de la fotografía, como son las y los fotógrafos minuteros, aquellos que salían a la calle con sus cámaras de cajón con las que podían entregar la fotografía en pocos minutos al revelarlas en el interior de sus cámaras.
En las imágenes que acompañan a este número podemos ver la esencia de Contado Pierde. En la primera de ellas, uno de los socios utiliza una de las cabinas para ampliar el color de la fotografía. En otra, un socio revela una película. En este espacio, los socios y socias pueden realizar tareas tanto de revelado como de ampliación. En la siguiente instantánea, podemos ver dos de los ocho puestos con los que cuenta el laboratorio, un local en donde también se imparten talleres de iniciación en este ámbito. En una de las fotos grupales vemos a parte de la comunidad y las socias y socios de Contado Pierde. Y, por último, Alberto Cañizares practicando foto minutera y vendiendo cámaras estenopeicas en un festival.
Para conocer más de cerca el proyecto, podéis encontrarlos en Instagram con el siguiente usuario: @contadopierde. ¡Larga vida a la fotografía analógica y a las iniciativas comunitarias!
Mariña Testas





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Fotografía: Viento sur