Por: Lylia Palacios. 07/04/2023
Hace tiempo leía que gracias al nivel de internalización ideológica del sistema capitalista en que vivimos, resulta más creíble y cercano el fin de la vida en el planeta que la extinción del capitalismo como sistema socioeconómico hegemónico mundial. Después de tanta película distópica es fácil aceptar que eso suceda. Hoy, todo mal lo podemos achacar al “cambio climático”, o sea, es culpa de la Tierra y sus polos que se andan moviendo. Pero alguien dirá: ¡No! no es culpa de la Tierra, es la humanidad la causante del desastre climático, aah! Entonces escuchamos voces por todos lados que nos dicen: cambiemos nuestros hábitos, seamos conscientes y cuidemos el planeta. ¿Y qué hacemos? Quien puede cambia su carro por uno híbrido o eléctrico, instala celdas solares en su casa, en el super sólo compra vegetales orgánicos o carne de animales “bien tratados”, cero popotes, lleva sus bolsas reciclables, utensilios de bambú, todo se guarda en bolsas de papel, y la lista individual sigue…
¿Pero quiénes nos facilitan la limpieza de nuestra conciencia ambiental? Creo que saben la respuesta, sí, las mismas empresas capitalistas que ahora defienden el “capitalismo verde”. Esas empresas que explotan a millones de personas para extraer nuevos minerales y ‘tierras raras’ para baterías eléctricas “no contaminantes”; las que acaparan tierras y expulsan campesinos para sus cultivos “orgánicos”; las que devastan selvas y bosques para llevar el “progreso” a los pueblos indígenas y rurales; las que desarticulan ciudades para levantar edificios deshabitados y centros de espectáculos masivos, y la lista del capital también sigue…
En esta economía que desde hace algunas décadas sostiene el decrépito pero no agónico capitalismo, se incluye y se extiende toda suerte de actividades criminales (guerras, narcotráfico, trata de personas, saqueo de bienes naturales, despojo de tierras, y otra vez la lista se alarga), todo lo anterior recurriendo a las peores formas de violencia contra pueblos, personas, territorios. Y preferimos no mirar. Preferimos salvar la conciencia suponiendo que si cuido el agua, afino mi carro y voto como buen ciudadano estaré aportando mi granito de arena para salvar el planeta (perdón por la cursilería).
Pero fíjense que no, si este desastre social y planetario se resolviera con nuestras buenas y desarticuladas acciones individuales, nunca habríamos llegado a estos grados de pobreza, de violencia, de indiferencia. Somos seres sociales, nos necesitamos. El individualismo cuando no es exitoso es el rincón de la soledad, de la depresión. Y este es el malestar actual más generalizado.
No pretendo contribuir más a la tristeza, de eso se encargan los medios del sistema, prefiero recordar con ustedes que en el planeta hay una gran energía colectiva de personas y pueblos organizados que luchan desde los más diversos lugares. Eso, la colectividad, ese estatus histórico que nos convierte en humanidad. Esos pueblos y organizaciones antisistémicas son la única esperanza para superar el capitalismo y mandarlo al arcón de la historia a no olvidar; literatura, blogs, acción y comunicación abunda, nomás de rascarle.
– II –
En el sur de México, desde 1994, los pueblos originarios organizados bajo el ala del zapatismo nos han estado llamando. En la historia sociopolítica de este país no ha habido organización popular que nos haya hecho tantos llamados, tantas convocatorias para encontrarnos, conocernos, dialogar, para actuar colectivamente, cada quien según sus modos, cada quien según sus demandas y geografías. Asumiendo el reto de las multivariadas discrepancias, nos han extendido la invitación bajo dos premisas: Por la vida y contra el capitalismo. En la Cuarta Declaración de la Selva Lacandona de 1996 nos dicen: Nuestra lucha es por la vida, y el mal gobierno oferta muerte como futuro.
Siguieron convocando y lanzando curricanes a ver si volteábamos, hablando sobre la cuarta guerra mundial (el zapatismo ubica a la guerra fría como la tercera guerra mundial). En una entrevista de 1999 interpretaron la globalización/capitalismo neoliberal como el escenario de esta cuarta guerra:
“El problema es qué territorios se conquistan y reorganizan y quién es el enemigo. Puesto que el enemigo anterior ha desaparecido, nosotros decimos que ahora el enemigo es la humanidad. La Cuarta Guerra Mundial está destruyendo a la humanidad en la medida en que la globalización es una universalización del mercado, y todo lo humano que se oponga a la lógica del mercado es un enemigo y debe ser destruido. En este sentido todos somos el enemigo a vencer: indígenas, no indígenas, observadores de los derechos humanos, maestros, intelectuales, artistas. Cualquiera que se crea libre y no lo está.” Fragmento de la entrevista ¿Cuáles son las características fundamentales de la IV Guerra Mundial? Aquí el texto completo.
Los pueblos indígenas y campesinos entendieron que al capitalismo ningún gobierno que viene de arriba lo va a derrocar; cuando más ofrecerá transformación gatopardista, es decir, a estas alturas sólo alcanza para maquillar el retrato de Dorian Grey, no para destruirlo.
Para las comunidades zapatistas el año 2021 fue muy significativo (virus/pandemia, encierro impuesto y aceptado, do you remember?). El 1 de enero nos compartieron su comunicado Por la vida. Enlistando primero todas las posibilidades de discrepancia y diferencia suman las “pocas cosas que nos unen” para luchar:
“El que hacemos nuestros los dolores de la tierra: la violencia contra las mujeres; la persecución y desprecio a los diferentes en su identidad afectiva, emocional, sexual; el aniquilamiento de la niñez; el genocidio contra los originarios; el racismo; el militarismo; la explotación; el despojo; la destrucción de la naturaleza.
«El entendimiento de que es un sistema el responsable de estos dolores. El verdugo es un sistema explotador, patriarcal, piramidal, racista, ladrón y criminal: el capitalismo.
“El conocimiento de que no es posible reformar este sistema, educarlo, atenuarlo, limarlo, domesticarlo, humanizarlo.” Aquí el texto completo.
En el mismo año 2021, poco antes de la salida de la llamada Travesía por la Vida, capítulo Europa, el EZLN comunicaba con gran preocupación el creciente acoso, represión y muerte que toda la región sufría por parte de cárteles criminales y gobierno estatal:
“Sus alianzas con el narcotráfico provocan que las comunidades originarias se vean obligadas a formar grupos de autodefensa, porque el gobierno nada hace para preservar la vida, libertad y bienes de los pobladores. El gobierno de Chiapas no sólo solapa a las bandas de narcotraficantes, también alienta, promueve y financia a grupos paramilitares como los que atacan continuamente comunidades en Aldama y Santa Martha.” Comunicado completo: Chiapas al borde de la guerra civil.
Y se fueron a Europa contra todo obstáculo a encontrarse con sus iguales: la Europa insumisa. En la ciudad de Viena, leyeron una hermosa carta que cabalmente señala por qué y para qué luchan: por la madre-tierra.
https://player.vimeo.com/video/616255656?h=4713beb5fe&dnt=1&app_id=122963Por la vida, por la madre-tierra. Lectura de una mujer zapatista en Viena.Aquí el texto escuchado.
– III –
La resistencia de estos pueblos no descansa en sus pocas armas, ni en sus «líderes blanquitos» (esa discriminación embarrada en la piel colonizada), la resistencia la encabezan los pueblos, sus asambleas, sus mujeres, sus defensas populares, sus jóvenes acechados por todos los peligros. Y esa agresión policial y paramilitar que no ha cesado en Chiapas desde 1994, ahora se convirtió en la pesadilla anunciada: el surgimiento del cartel criminal de San Juan Chamula, población indígena controlada siempre por caciques y priistas.
A mediados del año pasado los periodistas Juan Alberto Cedillo y Ernesto Ledesma escribieron “El cártel San Juan Chamula… y la tormenta que viene”. Confirman, a partir de sus propias indagaciones y análisis, lo que les declaró en entrevista Alejandro Encinas, actual Subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación: “Hoy lamentablemente en Chiapas ya existe un gran tráfico de armas, de personas, de drogas y extorsión, que tiene que atenderse por el gobierno federal”. Pero el gobierno federal sigue respaldando a los gobernantes sean priistas o del partido verde, cuantimás a los de su partido en el poder.
– IV –
En este 2023, la decisión de luchar por la vida y contra el capitalismo la mantienen viva, como esa lucecita que las mujeres zapatistas nos llamaron a cuidar. Ahora es el Congreso Nacional Indígena (CNI) la agrupación hermana del EZLN quien convoca a la Caravana y Encuentro Internacional “EL SUR RESISTE 2023”. El encuentro en estos años con otras culturas, les llevó a confirmar que:
“Las demandas históricas de miles de pueblos se han convertido en una sola voz de la humanidad precarizada que sigue repensando y exigiendo el acceso a la energía, agua, tierra, alimentación, educación, salud, trabajo, vivienda, justicia, democracia y paz.”
Su trayectoria de lucha y defensa de la vida y el territorio convirtió a estos pueblos originarios en agudos observadores, entienden que hay un Norte que explota y acumula, que no es monolítico, y un Sur que resiste, no obstante la miríada de subalternos que prefieren no ver:
“Así como hay mucho Sur en el Norte, hay mucho Norte en el Sur, y todxs quienes luchamos contra el Norte Global, estamos de pie en el Sur que Resiste. Así como ellos se reúnen para acordar muerte y destrucción, es necesario e imprescindible encontrarnos para construir resistencia, lucha, alternativas y autonomía; es hora de escuchar todas nuestras voces, compartir y pensar acciones de resistencia y rebeldía.”
Nuestros hermanos del sur no nos abandonan, nosotros no les abandonemos frente a gobiernos indiferentes y cómplices, frente al capital para el cual la vida solo importa si es negocio.

Caravana: Sale el 25 de abril de la costa de Chiapas, recorrerá el Istmo de Tehuantepec de Sur a Norte para seguir en la península de Yucatán y terminará con un encuentro entre todas las organizaciones participantes.
Encuentro: días 6 y 7 de mayo en el CIDECI/caracol Jacinto Canek en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Si no podemos ir, informémonos y ofrezcamos solidaridad:
14 de febrero de 2023
** Imagen de portada tomada de Schools for Chiapas
PS: Para mis coterráneos de Nuevo León: si este estado no ocupa los primeros lugares en feminicidios; si Monterrey no está en los primeros lugares de congestionamiento vial y pésimo sistema de transporte público; si el área metropolitana no está alcanzando niveles de contaminación alarmantes; si los gobernantes no son indiferentes a nuestros problemas de inseguridad, desigualdad, laborales, pues me excuso y les dejo vivir felices.
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Fotografía: Academicxsmty43