Top Posts
¿Y SI LA NOCHE ES MÁS LARGA DE...
Invitación a la Feria Internacional del Libro Infantil...
Calaveras mexicanas de cristal: ¿mito o realidad?
Filtran datos de Revista Espejo tras solicitar información...
LA TRISTEZA COMO VALOR DEMOCRÁTICO CONTRA LA ULTRADERECHA
Fiscalía General de la República reporta 20 veces...
Abordaran las implicaciones pedagógicas de 3 nuevos protocolos...
Encuentro en defensa de los territorios y por...
Brasil: un poco de agua al vino
Señor del Nicho, que los desaparecidxs regresen a...
  • Colectivo Insurgencia Magisterial
Portal Insurgencia Magisterial
Banner
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
  • Eventos
Espacio principalEspacio secundario

La verdadera «preocupación» del imperialismo gringo por Venezuela.

por La Redacción febrero 13, 2019
febrero 13, 2019
1,4K

Por: Homar Garcés. Rebelión. 13/02/2019

En el presente, Brasil y Colombia juegan, por razones geopolíticas similares (serían una especie de sub imperialismos regionales) y, en una menor medida, por razones político-ideológicas, un rol relevante en la estrategia prevista por Estados Unidos de una guerra por delegación contra Venezuela. Para alcanzar este propósito, los falsos positivos (o noticias falsas) que se crearían en la frontera común de estas naciones servirán de excusa apropiada para iniciar un conflicto armado al cual se unirán, posiblemente, -en una fuerza multinacional, avalada o no por la Organización de Estados Americanos- tropas latinoamericanas, instigadas y dirigidas por Washington. En ésta no se descarta la posibilidad que participen también fuerzas pertenecientes a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, dada la predisposición notoria de algunos regímenes europeos en hostilizar y pretender el derrocamiento de Nicolás Maduro.

En este contexto, de concretarse tal cometido, la fuente del derecho internacional ya no estará sustentado en lo que dictamine la Organización de las Naciones Unidas, ni otra semejante, sino -como se vió en años anteriores- en lo que convenga Estados Unidos. Ello supone una etapa de gran envergadura en los asuntos internos del resto de países en nombre de la libertad y de la democracia.

Es bien conocido que la guerra es el negocio más rentable del complejo industrial-militar que domina Estados Unidos. La guerra y el caos generados en contra de naciones y gobiernos «hostiles» a los intereses y la seguridad estadounidenses apuntalan, por tanto, una nueva concepción, adecuación y/o redefinición imperialista. No es casual, en consecuencia, que el actual inquilino de la Casa Blanca exhiba impúdicamente un comportamiento disparatado y al margen de todo respeto por el derecho internacional y por la autodeterminación de los pueblos, decretando sanciones a diestra y siniestra, y profiriendo amenazas explícitas de agresión militar. Todo ello, conduciendo al planeta a un estado generalizado de guerra.

No se puede pasar por alto que, independientemente de la sumisión e incondicionalidad obtenidas de los regímenes que estarían dentro del círculo de su dominación imperial, a la clase gobernante gringa le importa sobremanera asegurarse disuadir y extinguir todo movimiento político y social que represente (o pueda representar) potencialmente un obstáculo inconveniente para el logro total de sus metas; especialmente si éste es inspirado por ideales de raigambre cultural, patriótica y/o nacionalista. Como lo enunciara el General James T. Hill, jefe del Comando Sur, en 2004 ante el Congreso de su país, estos movimientos y gobiernos son considerados populismos radicales. Una «amenaza emergente», según lo sentenció este centurión yanqui, enmarcada en lo que Estados Unidos concibe como su particular lucha antiterrorista; de una forma más amplia y prolongada que la lucha anticomunista llevada a cabo en suelo latinoamericano tras el triunfo de la Revolución Cubana. A fin de disipar dicha «amenaza», el imperialismo gringo dispone de un ejército de medios de información y operadores políticos encargado de convencer a nuestros pueblos de lo desastroso que sería confiar en las acciones y gestos de buena voluntad de estos populismos radicales.

La política imperialista de Donald Trump no es un hecho circunstancial y únicamente enfocado en el caso de Venezuela. Desde la década de los 80 del siglo pasado hasta el presente, los sucesivos gobiernos estadounidenses fueron diseñando y rediseñando su doctrina expansionista, dándole solidez a lo que John O’Sullivan proclamaba en 1845 respecto a que «la nación americana ha recibido de la Providencia divina el destino manifiesto de apoderarse de todo el continente americano a fin de iniciar y desarrollar la libertad y la democracia. Luego, debe llevar la luz del progreso al resto del mundo y garantizar su liderazgo, dado que es la única nación libre de la Tierra». Dicha tendencia está marcada ahora por la necesidad de desnacionalizar las economías de nuestra América en su beneficio (lo que ya se trató de hacer con la iniciativa del ALCA). Estados Unidos requiere de los mercados y de los recursos naturales estratégicos del continente, de modo que pueda asegurarse su recomposición económica en un mundo capitalista que tiende a orbitar cada día alrededor de la economía de China. Con la finalidad de concretar este asunto de vida o muerte para su economía interna, Estados Unidos debe entroncar a las burguesías locales al sistema capitalista global bajo su control directo. Acá radica la razón principal de la agresión yanqui contra el gobierno de Maduro. La alusión a la crisis humanitaria y a la defensa de los derechos democráticos nada más sirven para ocultar la verdadera «preocupación» del imperialismo gringo por Venezuela. –

LEER EL ARTÍCULO ORIGINAL PULSANDO AQUÍ.

Fotografía: Globalizacion.ca

Compartir 0 FacebookTwitterWhatsapp
La Redacción

noticia anterior
Meryem Benm’Barek: “Es imposible acceder a la felicidad en una sociedad tan desigual”
noticia siguiente
“La ‘conquista’ del cuerpo trans es un estado mental, no tiene que ver con si te has operado”

También le podría interesar

Otro mundo era posible: La oportunidad histórica que...

octubre 11, 2026

Las horas en las que los libros van...

octubre 9, 2026

La riesgosa apuesta de Latinoamérica por Israel

octubre 4, 2026

AVISO

Estamos realizando labores de mantenimiento en el Portal.
Algunas elementos no están funcionando adecuadamente.
Gracias por tu comprensión.

VENTANAS A PALESTINA

Visitas de Septiembre de 2026

Miércoles a las 7 de la noche

¿Derechos de Autor?

21 eventos a la semana

Red de reporterxs

Análisis que diseccionan

Opinando sin algoritmos

Canal de difusión

Nuestros pasos…

Comentemos desde Bluesky…

Delcy Rodríguez, restableció relaciones con Israel, al igual que Espriella en Colombia. En Argentina, Milei se declara "el presidente más sionista del mundo". En Chile, José Antonio Kast nombró agregados militares al igual que en Honduras. LEER EN: insurgenciamagisterial.com/la-riesgosa-...

[image or embed]

— Portal Insurgencia Magisterial (@insurgenciam.bsky.social) 7 de octubre de 2026 a las 10:45

@2020 - Insurgencia Magisterial

Portal Insurgencia Magisterial
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
  • Eventos
Portal Insurgencia Magisterial
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
  • Eventos
@2020 - Insurgencia Magisterial

Leer también:x

Venezuela consolida un nuevo sistema de organización...

noviembre 27, 2025

El secuestro de la soberanía de Venezuela

enero 12, 2026

El juego a dos bandas que mantiene...

junio 16, 2022