Top Posts
Mano dura para unos, mano blanda para otros
Gabriela
La magia de la lectura en tiempos de...
¿Por qué Chile necesita un Servicio Nacional de...
De la ciencia ficción al campo de batalla
«No queremos sobrevivir al neoliberalismo genocida, queremos una...
Ecos filosóficos y teológicos de la travesía de...
Cuando la tierra era nuestra hermana
La “guerra contra las drogas” es un éxito
El Ejército reconoce que la Guerra Sucia fue...
  • Colectivo Insurgencia Magisterial
Portal Insurgencia Magisterial
Banner
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
Espacio principalEspacio secundario

Las feministas afganas no se rinden ante los talibanes

por RedaccionA diciembre 21, 2021
diciembre 21, 2021
1,7K

Por: Moncho Torres. 21/12/2021

Primero protestaron en las calles de Kabul, donde fueron golpeadas y arrestadas por los talibanes, pero lejos de rendirse, un grupo de feministas afganas por los derechos de las mujeres continúan ahora sus manifestaciones en la clandestinidad.

Las activistas convocaron a EFE en un pequeño bajo en un barrio de la capital, y pidieron que no portáramos nada que nos hiciera parecer periodistas. Entramos. Había esperando un puñado de mujeres sentadas en un sofá, pero pronto, en un goteo constante, comenzaron a aparecer más, hasta una veintena, y el entusiasmo fue en aumento.

Primero se esmeraron en ocultar cualquier signo del lugar que pudiera identificarlo, para lo que ayudó poner encima una bandera afgana -relegada por los talibanes tras su llegada al poder el 15 de agosto y símbolo de resistencia y orgullo del país- y después comenzaron a escribir en folios sus lemas reivindicativos, unos pocos en inglés «¿No somos humanas?», la mayoría en dari.

Desafiantes ante los talibanes

Al frente de la protesta estuvo Zahra Mohammadi, que cedió el espacio, bloqueando la puerta ante cualquier visita inesperada, mientras en el exterior ayudaba el rugir de un generador eléctrico.

La activista se mantuvo enérgica todo el acto, que grabaron en vídeo para compartirlo en las redes sociales con el objetivo de que la comunidad internacional presione a los islamistas.

Al principio «protestamos en la calle, alzamos la voz, gritamos por la libertad de las mujeres, pedimos justicia (…) pero fuimos reprimidas y rodeadas por las tropas Badree -las fuerzas especiales de los talibanes- que arrestaron a algunas de nuestras compañeras y rompieron nuestros teléfonos. Después de eso, cambiamos nuestra estrategia y comenzamos a protestar en interiores», explica a EFE.

Solo una entre la veintena de manifestantes que se han reunido en el lugar decide ocultar su rostro ante la cámara por miedo a represalias. Para el resto, el miedo también está ahí, pero combativas prefieren mostrarlo, desafiantes ante los islamistas.

Sus reivindicaciones están claras: quieren recuperar los derechos que habían logrado en los últimos veinte años desde la caída en 2001 del anterior régimen fundamentalista, con aspectos básicos como que los talibanes les permitan ir libremente a trabajar o continuar sus estudios, después de que al reabrir las escuelas a mediados de septiembre solo permitieran el regreso a las niñas de primaria.

«No somos las mujeres de hace veinte años, que se sentaban en casa (como les obligaba) el régimen talibán anterior», advierte Mohammadi. Entonces una mujer sólo podía salir de la vivienda acompañada por un hombre de la familia y eran relegadas a las labores del hogar, sin poder realizar otros trabajos.mujeres afganas

El autodenominado Grupo de Unidad y Solidaridad de Mujeres Afganas protesta de manera clandestina en un piso bajo de un barrio de Kabul (Afganistán) el pasado 12 de diciembre. EFE/Moncho Torres

Un movimiento espontáneo

El rostro más conocido de esta última protesta es el de Deeba Farhamand, fundadora y directora ejecutiva de una ONG local que presta asistencia a niños huérfanos y viudas, y que remarca a EFE que son parte de un movimiento espontáneo sin ansias políticas que se manifiesta por sus derechos desde el pasado 2 de septiembre, bajo el nombre de Grupo de Unidad y Solidaridad de Mujeres Afganas.

Se trata de su séptima protesta a puerta cerrada, algo que hacen «con cautela», ya que, asegura, algunas de sus compañeras ha sido asesinadas y muchas reciben «llamadas amenazantes, mensajes de números desconocidos en los que nos amenazan, a veces nos piden nuestras direcciones haciéndose pasar por medios de comunicación».

«Debido a esta situación difícil y amenazante, solo están aquí unos pocos miembros de nuestra formación, no podemos invitarlas a todas (…) Si invitamos a unas pocas, en caso de incidentes no deseados, perderemos menos miembros, ya que fuimos testigos de cómo los talibanes dispararon directamente contra nosotras. Creemos que si se pierden algunos miembros, (…) las hermanas restantes del grupo no deben detener esta misión, deben continuar», sentencia.

Arriesgando su vida por una causa

Un ejemplo de esa determinación es Khatool Farhood, una antigua maestra que trabajaba en el Ministerio de Educación, y que aunque ha sufrido en lo personal por su activismo, no se detiene: estaba embarazada y perdió a su bebé al caerse durante una manifestación tras recibir un golpe de los talibanes, y más tarde su marido la «repudió, no quería que fuera una feminista», asegura a EFE.

Luego tuvo que huir de su hogar al ser localizada por los islamistas. Se escondió en el tejado, desde donde vio cómo los talibanes llamaban a su puerta, pero logró huir oculta bajo el burka de una vecina. Lo grabó todo en su móvil, como muestra a EFE.

«Estoy lista para dar mi vida por esto, por la libertad de las mujeres», sentencia Farhood

LEER EL ARTICULO ORIGINAL PULSANDO AQUÍ

Fotografía: Efeminista

Compartir 0 FacebookTwitterWhatsapp
RedaccionA

noticia anterior
¿De verdad estamos ante un “peligro amarillo”?
noticia siguiente
La Unión Europea inicia su disolución ‎

También le podría interesar

Cifras alegres de un Estado maltrecho

octubre 23, 2026

Feminismo sin conciencia de clase: la romantización de...

octubre 12, 2026

‘Visión en Foco’, ocho fotógrafas muestran «la cara...

septiembre 23, 2026

Nuestra historia…

Exposición virtual…

VENTANAS A PALESTINA

Visitas de Septiembre de 2026

Miércoles a las 7 de la noche

¿Derechos de Autor?

Red de reporterxs

Análisis que diseccionan

Opinando sin algoritmos

Canal de difusión

Nuestros pasos…

Comentemos desde Bluesky…

Delcy Rodríguez, restableció relaciones con Israel, al igual que Espriella en Colombia. En Argentina, Milei se declara "el presidente más sionista del mundo". En Chile, José Antonio Kast nombró agregados militares al igual que en Honduras. LEER EN: insurgenciamagisterial.com/la-riesgosa-...

[image or embed]

— Portal Insurgencia Magisterial (@insurgenciam.bsky.social) 7 de octubre de 2026 a las 10:45

@2020 - Insurgencia Magisterial

Portal Insurgencia Magisterial
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
Portal Insurgencia Magisterial
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
@2020 - Insurgencia Magisterial

Leer también:x

Afganistán: talibanes reprimen protesta de mujeres contra...

enero 6, 2023

Laura Freixas: Lolita es un pretexto para...

mayo 1, 2022

El temor al feminismo en Arabia Saudí...

diciembre 17, 2020