Por: José Yorg. 05/10/2026
“Los pueblos renacen cuando recuperan la memoria, organizan sus ideas y transforman el diálogo en conciencia colectiva.”
“Si el diálogo continuara su derrotero y comparte sus reflexiones, pudieran ser que lograra despertar interés por la historia, estimular el intercambio respetuoso de ideas y aportar modestamente a la construcción de un pensamiento político nacional, habrán cumplido su finalidad”.
La era de Francia y los López consolidó un Paraguay próspero, independiente y sin amos. Comprender este periodo exige analizar cómo lo lograron.
Hay acontecimientos que, aunque discretos en apariencia, poseen una enorme significación. No ocupan las primeras planas ni generan el estruendo de la coyuntura, pero pueden convertirse en el punto de partida de un proceso fecundo para el pensamiento y la vida de un pueblo.
Así considero el reciente contacto establecido con Magdalena Cubas, hija del recordado Coronel Roberto Cubas Barboza, con quien iniciamos un incipiente intercambio de ideas orientado al análisis de las memorias y del legado de su padre como aporte a la construcción de una Doctrina política para el Paraguay.
No se trata de anunciar conclusiones anticipadas ni de atribuirnos responsabilidades que corresponden a toda la ciudadanía. Se trata, más modestamente, de abrir un espacio de reflexión donde la historia, la ética y el compromiso con la Nación puedan dialogar sin prejuicios ni intereses circunstanciales.
El Paraguay atraviesa desde hace décadas desafíos institucionales, sociales y políticos que invitan a volver sobre las grandes preguntas: ¿Qué principios deben orientar la acción pública?, ¿Cómo fortalecer las instituciones republicanas?, ¿De qué manera recuperar la confianza ciudadana y el sentido del bien común?
Estoy convencido de que ninguna transformación profunda puede sostenerse únicamente sobre programas electorales o decisiones de gobierno. Toda obra perdurable necesita apoyarse en una doctrina, entendida como un conjunto de principios, valores y objetivos capaces de orientar el desarrollo nacional.
Las vivencias del Coronel Roberto Cubas Barboza.
¿Quién fue Roberto Cubas Barbosa?
Para responder esa pregunta, opto por esta manera: https://eldia.com.do/memorias-de-un-interventor-transformado-por-la-realidad-dominicana-y-guerra-de-abril/#google_vignette
La era de Francia y los López consolidó un Paraguay próspero, independiente y sin amos. Comprender este periodo exige analizar cómo lo lograron.
Hay acontecimientos que, aunque discretos en apariencia, poseen una enorme significación. No ocupan las primeras planas ni generan el estruendo de la coyuntura, pero pueden convertirse en el punto de partida de un proceso fecundo para el pensamiento y la vida de un pueblo.
Así considero el reciente contacto establecido con Magdalena Cubas, hija del recordado Coronel Roberto Cubas Barboza, con quien iniciamos un incipiente intercambio de ideas orientado al análisis de las memorias y del legado de su padre como aporte a la construcción de una Doctrina política para el Paraguay.
No se trata de anunciar conclusiones anticipadas ni de atribuirnos responsabilidades que corresponden a toda la ciudadanía. Se trata, más modestamente, de abrir un espacio de reflexión donde la historia, la ética y el compromiso con la Nación puedan dialogar sin prejuicios ni intereses circunstanciales.
El Paraguay atraviesa desde hace décadas desafíos institucionales, sociales y políticos que invitan a volver sobre las grandes preguntas: ¿Qué principios deben orientar la acción pública?, ¿Cómo fortalecer las instituciones republicanas?, ¿De qué manera recuperar la confianza ciudadana y el sentido del bien común?
Estoy convencido de que ninguna transformación profunda puede sostenerse únicamente sobre programas electorales o decisiones de gobierno. Toda obra perdurable necesita apoyarse en una doctrina, entendida como un conjunto de principios, valores y objetivos capaces de orientar el desarrollo nacional.
¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!
Fotografía: José Yorg
