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Los hechos en Chihuahua, son la situación en el país.

Por: Francisco A. García. 26/04/2017

La relación existente entre la clase política nacional en sus tres niveles y los diversos sectores de la oligarquía monopólica, desde el pasado reciente, digamos la década de los 80 hasta la actualidad, con las organizaciones delincuenciales, se ve constantemente perturbada, por la cada vez mayor agresividad de éstas últimas.

Su menú de trabajo consiste en una enorme variedad de actividades ilícitas; desde la producción local de diversos tipos de drogas, su traslado del país hacia los megamercados (Estados Unidos y Canadá y los países europeos), así como el traslado de distintos productos tóxicos del extranjero, hacia el mercado local. Sin embargo, debe destacarse que, para que todas las actividades ilícitas antes mencionadas sea posible realizarlas con impunidad total o casi, es indispensable que exista un vínculo entre la delincuencia organizada y los diversos niveles de autoridad estatal.

Este conjunto de organizaciones delincuenciales cuentan con arsenales provistos de diversos y modernos tipos de armas, cuya mayoría ingresa al país de manera clandestina, ya una vez adquiridas en el mercado de Estados Unidos; cuentan además, con núcleos internos entrenados como sicarios, que eliminan a las personas que les sean señaladas.

Este sistema fue el utilizado recientemente en el estado de Chihuahua para ejecutar a una periodista cuyo trabajo de investigación, molestaba seriamente a personajes políticos locales y federales. El objetivo de esa investigación era mostrar la relación entre los sectores burgueses oligárquicos, los personajes políticos de los tres niveles, la gran mayoría de ellas y ellos corruptos, y los diversos grupos delincuenciales, en distintas áreas de actividades: lavado de dinero; ubicación mediante el proceso electoral, de personajes políticos en puestos administrativos de diferentes niveles, relacionados íntimamente con la delincuencia organizada; el despojo de tierras a muchos pueblos indígenas serranos, con los cuales, la delincuencia organizada y los políticos corruptos asociados, buscan escalar en la producción de tóxicos de múltiples tipos y ampliar y multiplicar los mercados dentro y fuera del país. La producción de tóxicos es fundamental para la guerra silenciosa que mantiene esta oligarquía para producir terror en la ciudadanía del país.

La periodista es asesinada por la misma razón por la que mueren tres más y otro reportero casi lo es, en el norte de Veracruz, en el mismo mes de Marzo.

Las áreas de trabajo de los políticos corruptos, cuando hacen ese trabajo, son múltiples: lavado de dinero; creación de empresas que no son tales; uso discrecional de presupuestos ETIQUETADOS que no se usan para lo que la etiqueta plantea; desviación permanente de recursos públicos para uso personal; desviación de recursos públicos asignados a diversas áreas, para uso de empresas privadas, en el manejo de esa especie de “economía mixta” que nos habla de una nueva versión de “Estado social de bienestar” a nivel global, en donde las beneficiadas en esta etapa capitalista neoliberal son la burguesía oligárquica mundial y las burguesías oligárquicas nacionales.

¿Por qué es asesinada Miroslava?

Porque se dio a la tarea, entre otras, de investigar diversas alianzas entre los socios – funcionarios del “Gobierno” de Duarte, el de César, no el de Javier (Aunque pudo ser el gobierno de cualquiera de ellos), y los resultados de sus indagaciones fueron publicados en diversos medios, incluido el periódico La Jornada; los asociados mencionados arriba: funcionarios de los gobiernos federal y estatal, y las mafias delincuenciales oyeron que las alarmas sonaron, aviso de que la periodista sobrepasaba los límites establecidos por la estructura económica política neoliberal, tanto nacional como local. ¿Por qué suenan las alarmas? Porque los ensayos de la periodista están demostrando por qué, para qué y cómo son desplazados los cientos de familias de las zonas montañosas de Chihuahua, a las que roban sus tierras; y en este despojo, coludidos, se muestra a miembros de la burguesía estatal y regional, al narco, a operadores del gobierno local y operadores del federal. Pero hay otra razón. La periodista está en contra y reprueba que una situación así, de robo, de explotación y crimen, se haga permanente.

¿Cuáles son los límites que no deben sobrepasarse?

Un límite en el área periodística, es que estos profesionales resulten ser críticos; otro es que su crítica la eleven hasta demandar que en este país se termine con las prácticas corruptas, tanto en el área pública, como en el área de los “negocios privados”; que se termine con esa práctica de que se transfieran al control privado recursos, cuantiosos, del área pública en los tres niveles.

Otro límite es el caso de los dirigentes de organizaciones anticapitalistas que no aceptan entrar en arreglos (De estos casos menudean, basta con ver la historia de los homicidios cometidos en Veracruz para favorecer los intereses de las diversas mineras, nacionales y extranjeras) con los representantes de los explotadores; los dirigentes sindicales del magisterio democrático, ya sea el de Oaxaca, el de Chiapas, el de Guerrero, el de Michoacán o el de Veracruz (Como ocurrió justo en el día siete de este mes de Abril, en Tantoyuca), que están permanentemente en contra de la reforma laboral en la educación pública; de este caso menudean los ejemplos.

Otro límite lo conforman las Escuelas Normales Rurales federales. Los estudiantes de estas escuelas, cuando se movilizan, atraen rápidamente sobre sí, los golpes, las armas y las balas de los diferentes cuerpos de represión, entre los que se encuentra el ejército federal nacional, cuyos mandos, en su mayoría, han perdido la dignidad y la brújula, y no dudan en convertirse en una especie selecta de sicarios, muy bien pagados. La pregunta puede ser ¿Por qué la represión cruel, sangrienta, en contra de estos estudiantes y estas escuelas? La respuesta es: Porque son un bastión dentro del Movimiento Estudiantil actual, de rechazo total al capitalismo neoliberal y su crueldad y odio en contra de los explotados; y porque se organizan y luchan por establecer un sistema de democracia radical en México, sistema en el que no haya corrupción, impunidad ni tolerancia contra los que violen a la ley.

Otro límite lo conforman los movimientos ciudadanos de diverso tipo, que se organizan en contra de los gasolinazos; en contra de que los migrantes mexicanos y latinos en general, reciban del imbécil fascista de Trump, un trato peor que el que se le da a los perros; que se organizan en contra de las estupideces diversas y múltiples, que comete Peña Nieto, hartos de sus mentiras, de sus fechorías y robos; hartos de que en México mueran más periodistas por la situación de guerra oculta, generadora de temor, de miedo, que los periodistas muertos por rechazar la guerra en Viet Nam.

A las y los periodistas en nuestro país no los asesinan sólo por ser críticos, ser nobles y tener dignidad, se les asesina porque de hecho, se alían con los explotados y defienden y apoyan sus intereses.

Fotografía: estrategiaynegocios

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