Top Posts
Invitación a la Feria Internacional del Libro Infantil...
Calaveras mexicanas de cristal: ¿mito o realidad?
Filtran datos de Revista Espejo tras solicitar información...
LA TRISTEZA COMO VALOR DEMOCRÁTICO CONTRA LA ULTRADERECHA
Fiscalía General de la República reporta 20 veces...
Abordaran las implicaciones pedagógicas de 3 nuevos protocolos...
Encuentro en defensa de los territorios y por...
Brasil: un poco de agua al vino
Señor del Nicho, que los desaparecidxs regresen a...
Sanción del IMPI a Penguin Random House por...
  • Colectivo Insurgencia Magisterial
Portal Insurgencia Magisterial
Banner
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
  • Eventos
Espacio principalEspacio secundario

Bolivia al borde del abismo: la izquierda dividida y el futuro en juego

por RedaccionA mayo 25, 2025
mayo 25, 2025
838

Por: René Behoteguy Chávez. 25/05/2025

Las próximas elecciones en Bolivia se celebrarán en un contexto de profunda crisis política, económica y social. El país enfrenta una de las coyunturas más complejas desde el inicio del proceso de cambio, y lo hace con un escenario de fragmentación que amenaza con debilitar los avances conquistados por los movimientos populares e indígenas en las últimas décadas.

Uno de los principales factores de preocupación es la dispersión del voto progresista, provocada por la fractura del bloque popular de izquierda. Esta división no solo pone en riesgo la continuidad del proceso de cambio, sino que debilita la capacidad del campo popular de articular una respuesta unificada ante el avance de las fuerzas conservadoras. Lamentablemente, el debate dentro de este bloque se ha centrado más en disputas por el liderazgo que en la construcción colectiva de un programa transformador y coherente con las aspiraciones del pueblo boliviano.

El presidente Luis Arce ha cometido un grave error estratégico: creer que arrebatándole la sigla del MAS-IPSP a Evo Morales lograría mantener la hegemonía de la izquierda. El resultado ha sido quedarse con una cáscara vacía, sostenida principalmente por una burocracia estatal que lo sigue más por preservar sus cargos que por convicción política. Su candidato, Eduardo del Castillo, no representa ni simbólicamente ni en la práctica una alternativa de izquierda, ni responde a los anhelos históricos del pueblo que luchó por un cambio estructural en Bolivia.

El daño que ha provocado Arce no es menor. A su pobre desempeño como presidente —marcado por la falta de dirección política, la desmovilización social y el desgaste del aparato estatal— se suma el profundo quiebre que ha propiciado en el movimiento popular. En lugar de fortalecer la unidad, ha contribuido activamente a su descomposición.

Por otro lado, Andrónico Rodríguez emergía como una figura con proyección, respaldado por Evo Morales y por sectores del movimiento social. No obstante, su apresurada candidatura ha terminado por ahondar aún más la fractura del bloque. Su postulación solo podría ser vista como una salida viable si contara con el aval de las organizaciones sociales agrupadas en el Pacto de Unidad y si fuera parte de una estrategia de unidad popular. Para ello, resulta indispensable un reencuentro con Evo Morales.

Mal que les pese a muchos, Morales sigue siendo el principal referente del campo popular y de la izquierda boliviana. Su capacidad de movilización, como demostró en su última convocatoria, es inigualable. A pesar del constante ataque del gobierno y de la oposición, del daño sistemático a su imagen pública, de haber sido proscrito e inhabilitado, Evo mantiene un vínculo profundo con los sectores populares que ven en él una representación auténtica de sus intereses y luchas. Negarle el derecho a participar como candidato, como intentan hacer sus adversarios de todo el espectro ideológico, no es un ataque solo contra él, sino contra millones de bolivianos y bolivianas que se identifican con su liderazgo. Un proceso electoral del cual sea excluido será, inevitablemente, débil y carente de legitimidad. Si se pretende que no vuelva a la presidencia, que se le derrote en las urnas, no desde la proscripción.

En este panorama sombrío, marcado además por candidaturas intrascendentes como la de la alcaldesa de El Alto, Eva Copa, que resta más de lo que suma, la derecha se muestra incapaz de articular una propuesta seria, innovadora o unitaria. Lo único positivo, si algo se puede rescatar, es precisamente esta incapacidad. Vuelven los mismos nombres del pasado que Bolivia ya derrotó: Samuel Doria Medina, privatizador empedernido y símbolo del oportunismo político; Tuto Quiroga, hijo de la oligarquía y representante del neoliberalismo más salvaje; Manfred Reyes Villa, con un pasado de vínculos oscuros con regímenes autoritarios y una gestión municipal en Cochabamba cuando menos cuestionable; Rodrigo Paz, cuyo único mérito es llevar el apellido de su padre, uno de los políticos más decepcionantes y corruptos del periodo democrático; y finalmente, Jaime Dunn, un imitador de Milei cuya retórica libertaria debería espantar a cualquiera que observe el desastre que el original está provocando en Argentina.

Ante todo esto, lo urgente y necesario es que la izquierda, los movimientos sociales, indígenas y populares retomen el camino de la unidad. No se trata simplemente de volver al pasado, sino de construir un nuevo programa político que supere los límites del proceso de cambio tal como se formuló hace dos décadas. Un programa de ruptura con el capitalismo dependiente y el extractivismo depredador, que apueste por una economía social, popular, feminista y comunitaria, basada en la justicia, la diversidad y la soberanía.

Esta unidad debe implicar no solo una reconciliación entre Evo y Andrónico, sino un proceso genuino de democratización interna que devuelva a las bases —a las organizaciones sociales y comunitarias— el derecho a elegir a sus candidatos y candidatas, incluido quien aspire a la presidencia. Solo así se podrá recuperar el horizonte transformador que hizo del proceso de cambio una esperanza continental.

Escribo estas palabras desde el dolor y la preocupación. Desde la responsabilidad de quien no puede callar ante el deterioro de un proceso que costó vidas, sudor y sangre. Escribo porque siento la obligación de tomar partido, no por personas sino por convicciones. Porque siempre estaré del lado de los pueblos, de la descolonización, y de la construcción de una sociedad que supere al capitalismo y haga realidad un socialismo verdaderamente comunitario.

René Behoteguy Chávez. Boliviano residente en Euskal Herria y miembro del Colectivo de Migrantes Tinkuy.

LEER EL ARTÍCULO ORIGINAL PULSANDO AQUÍ

Fotografía: Por el socialismo

Compartir 0 FacebookTwitterWhatsapp
RedaccionA

noticia anterior
“Del Franelero Popular”: UNA RESEÑA.
noticia siguiente
¿Quién es Ruth López, la abogada anticorrupción que el Gobierno de Bukele capturó?

También le podría interesar

Dilema de la interculturalidad en América Latina

octubre 27, 2026

Primer ministro serbio Vučić reconoce su derrota ante...

octubre 26, 2026

Una nueva victoria para el pueblo brasileño gracias...

octubre 26, 2026

AVISO

Estamos realizando labores de mantenimiento en el Portal.
Algunas elementos no están funcionando adecuadamente.
Gracias por tu comprensión.

VENTANAS A PALESTINA

Visitas de Septiembre de 2026

Miércoles a las 7 de la noche

¿Derechos de Autor?

21 eventos a la semana

Red de reporterxs

Análisis que diseccionan

Opinando sin algoritmos

Canal de difusión

Nuestros pasos…

Comentemos desde Bluesky…

Delcy Rodríguez, restableció relaciones con Israel, al igual que Espriella en Colombia. En Argentina, Milei se declara "el presidente más sionista del mundo". En Chile, José Antonio Kast nombró agregados militares al igual que en Honduras. LEER EN: insurgenciamagisterial.com/la-riesgosa-...

[image or embed]

— Portal Insurgencia Magisterial (@insurgenciam.bsky.social) 7 de octubre de 2026 a las 10:45

@2020 - Insurgencia Magisterial

Portal Insurgencia Magisterial
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
  • Eventos
Portal Insurgencia Magisterial
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
  • Eventos
@2020 - Insurgencia Magisterial

Leer también:x

“Me gustaría acompañar a Antonio Machado en...

julio 20, 2023

Las oportunidades perdidas

julio 4, 2022

Apuntes sobre depresión, política y futuros imperfectos

enero 1, 2022