Top Posts
Invitación a la Feria Internacional del Libro Infantil...
Calaveras mexicanas de cristal: ¿mito o realidad?
Filtran datos de Revista Espejo tras solicitar información...
LA TRISTEZA COMO VALOR DEMOCRÁTICO CONTRA LA ULTRADERECHA
Fiscalía General de la República reporta 20 veces...
Abordaran las implicaciones pedagógicas de 3 nuevos protocolos...
Encuentro en defensa de los territorios y por...
Brasil: un poco de agua al vino
Señor del Nicho, que los desaparecidxs regresen a...
Sanción del IMPI a Penguin Random House por...
  • Colectivo Insurgencia Magisterial
Portal Insurgencia Magisterial
Banner
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
  • Eventos
Espacio principalEspacio secundario

“Rebelión contra la Extinción”: todo por la vida y contra el “ecocidio”

por RedaccionA junio 22, 2021
junio 22, 2021
1,3K

Por: Sergio Ferrari. 22/06/2021

El movimiento ambientalista ocupó las sedes suizas de las transnacionales de la alimentación que, denuncian, “destruyen el planeta”. Cargill, en la mira.

A la calma suiza de mediados de febrero le sonó su despertador social. El lunes 17, centenares de militantes del movimiento Rebelión contra la Extinción (Extinction Rebellion, según su sigla en inglés) realizaron en una misma mañana cuatro protestas contra trasnacionales dedicadas al comercio de productos básicos y petróleo en la Suiza francesa. Concluyeron con una advertencia en la sede de Nestlé, en Vevey.

En la mira de los militantes ambientalistas, las sedes de las empresas de alimento Cargill, así como las comercializadoras de petróleo Vitol, Mercuria e Ifchor. El objetivo de las ocupaciones: denunciar la responsabilidad de esas transnacionales en el cambio climático.

Desde Ginebra, la Cargill, en tanto filial de la casa madre norteamericana radicada en Minnesota y fundada en 1865, se dedica a operar en el comercio de granos y oleaginosas. La trasnacional con 160 mil empleados en 70 países es uno de los pesos pesados en el sector de la alimentación a nivel mundial. Opera con servicios agrícolas, granos y semillas, algodón, aceite de palma y alimentos para animales. Así como en los sectores de la carne, aceite, huevos, endulzantes, harinas, almidones, cacao y chocolate, por citar algunos renglones.

XR (Extinction Rebellion) había ya anticipado hace algunas semanas la realización de una acción de desobediencia civil contra el sector privado. El tercer lunes de febrero realizó acciones simultáneas en Ginebra y Lausana, buscando acaparar la atención mediática sobre la responsabilidad de empresas cuyo accionar –según los manifestantes- contribuye significativamente a las emisiones de gas de efecto invernadero.

Los militantes acusaron de “ecocidio” a dichas empresas, denunciando los métodos indiscriminados de extracción de materias primas, así como de deforestación masiva para implementar cultivos intensivos. “Estas empresas destruyen el planeta. Y Suiza es uno de los principales centros rotatorios del comercio de materias primas”, enfatizó una de las portavoces del movimiento en declaraciones al cotidiano helvético Le Courrier. 

Desobediencia civil

XR se ha convertido desde su lanzamiento, a fines del 2018 en Londres, en uno de los movimientos sociales más activos a nivel internacional, con grupos nacionales implantados en muchos de los países europeos. Argumenta su acción directa en la gravedad de la crisis del planeta y la necesidad de una movilización resistente para cuestionar la inoperancia del poder político en relación a la degradación ambiental.

Dentro de los principios y valores de la que se define como “red no violenta” y de desobediencia civil, admiten una visión de cambio global, apostando a movilizar al 3.5 por ciento de la población mundial para conseguirlo. Defiende a una “cultura regenerativa”, desafiando autocríticamente el comportamiento individual con respecto al clima y aceptando la necesidad de salir de “nuestras zonas de confort para el cambio”. A nivel metodológico y organizativo, se oponen a las jerarquías de poder; y defienden la autonomía y descentralización, creando colectivamente las estructuras necesarias para desafiar al poder.

En Suiza, particularmente activa en la región de habla francesa, desde el año pasado XR ha promovido diversas protestas locales o regionales, como el repetido bloqueo de puentes y calles centrales de la ciudad de Lausana, o la entrada del aeropuerto internacional de Ginebra-Cointrin, en noviembre último. En junio, un grupo reducido de militantes de Rebelión contra la Extinción se encadenó frente a la puerta central del Parlamento Nacional, en Berna.

Nueva lógica jurídica… y política

El 13 de enero pasado, un tribunal reunido en la ciudad de Renens (en la periferia de Lausana) declaró no culpables a doce activistas ambientales que en noviembre de 2019 habían realizado una acción de protesta en la sucursal del banco Credit Suisse, en la capital del Cantón de Vaud.

Improvisaron en el hall de dicha entidad un partido de tenis con el objetivo de denunciar la relación de sponsor que mantiene dicho banco con el famoso tenista Roger Federer. Los activistas responsabilizaron a dicha entidad por su acción antiecológica al promover ciertos rubros financieros e inversiones especulativas.

En vista de una “innegable” emergencia climática, la sentencia anunciada por el Tribunal consideró que los jóvenes activistas habían llevado a cabo una operación “necesaria y proporcionada”. Reconociendo que el cambio climático representa un “real peligro”. Los jueces subrayaron el carácter no violento de la protesta, la no existencia de daños colaterales y el tiempo corto de la misma.

Esta decisión jurídica creó un precedente importante en el derecho suizo. Priorizar la emergencia climática por sobre los argumentos de respeto a la propiedad privada, esgrimida por la justicia tradicional, cambia un sacrosanto paradigma interpretativo.

Por otra parte, en las recientes elecciones del 9 de febrero pasado para renovar uno de los siete puestos del Gobierno del Cantón de Vaud, una joven militante ambientalista elegida por sorteo por su colectivo asociativo, obtuvo el 23 por ciento de los sufragios. Aunque no le alcanzó para ganar, representó todo un récord para una candidata contestaria, ambientalista y sin partido político.

LEER EL ARTICULO ORIGINAL PULSANDO AQUÍ

Fotografía: Contra hegemonía web

Compartir 0 FacebookTwitterWhatsapp
RedaccionA

noticia anterior
Insistiendo, la educación es la clave
noticia siguiente
Los niños y niñas de Australia vencen a una compañía minera

También le podría interesar

Rebelión en la granja de los bots

octubre 14, 2026

“Presidenta: proteja Topolobambo”, dejan mensaje en el asta...

octubre 8, 2026

NO A LA COLONIZACIÓN DE LA NATURALEZA. LOS...

octubre 4, 2026

AVISO

Estamos realizando labores de mantenimiento en el Portal.
Algunas elementos no están funcionando adecuadamente.
Gracias por tu comprensión.

VENTANAS A PALESTINA

Visitas de Septiembre de 2026

Miércoles a las 7 de la noche

¿Derechos de Autor?

21 eventos a la semana

Red de reporterxs

Análisis que diseccionan

Opinando sin algoritmos

Canal de difusión

Nuestros pasos…

Comentemos desde Bluesky…

Delcy Rodríguez, restableció relaciones con Israel, al igual que Espriella en Colombia. En Argentina, Milei se declara "el presidente más sionista del mundo". En Chile, José Antonio Kast nombró agregados militares al igual que en Honduras. LEER EN: insurgenciamagisterial.com/la-riesgosa-...

[image or embed]

— Portal Insurgencia Magisterial (@insurgenciam.bsky.social) 7 de octubre de 2026 a las 10:45

@2020 - Insurgencia Magisterial

Portal Insurgencia Magisterial
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
  • Eventos
Portal Insurgencia Magisterial
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
  • Eventos
@2020 - Insurgencia Magisterial

Leer también:x

Humus – Capítulo 9. Raquel Gutiérrez Aguilar:...

diciembre 24, 2022

De la protesta a la revolución: nueva...

octubre 31, 2019

Nayib Bukele: el destructor ambiental

mayo 2, 2023