Por: Escrito (English) por: Mong Palatino. 15/09/2026
Traducido (Español) por: Valeria Malavolta
Las autoridades dicen que buscaban evitar que se «normalizara» la cultura LGBTQ+
Este artículo forma parte de la serie Spotlight de junio de 2026 de Global Voices, «Diversidad de género«. Esta serie ofrece una visión de la diversidad de género y de cómo se ve amenazada, protegida y preservada en todo el mundo. Puedes apoyar este reportaje con una donación.
Un funcionario malasio declaró que el Gobierno dejará de utilizar el término «LGBT» y lo reemplazará con «budaya songsang«, que significa «cultura aberrante» en malayo, que refleja la discriminación que enfrentan los miembros de la comunidad LGBTQ+ en el país.
Durante una sesión del Parlamento en febrero, el viceministro de la Oficina del Primer Ministro (Asuntos Religiosos), Marhamah Rosli, declaró que suspender el uso del término influenciará los algoritmos en línea y evitará la «normalización» de la cultura LGBTQ+.
«Cuanto más nombremos, escribamos o expongamos (el término LGBT), más contenido ‘destacado’ relacionado aparecerá. Sin darnos cuenta, estamos promoviendo esta cultura», dijo.
A pesar de tener una población mayoritariamente musulmana, Malasia es conocida por su planteamiento moderado al aplicar leyes islámicas. Sin embargo, en los últimos años, extremistas musulmanes han fomentado agresivamente el cumplimiento estricto y la integración de las enseñanzas musulmanas en la gobernanza.
Esto provocó ataques frecuentes que tienen contra la comunidad LGBTQ+. Justice for Sisters informó que solo en 2025, alrededor de 307 miembros de la comunidad LGBTQ+ fueron arrestados de acuerdo con leyes federales y estatales. Un reporte de Amnistía Internacional mostró que entre 2020 y mayo de 2025, 13 publicaciones con temáticas o contenido LGBTQ+ fueron censuradas. También destacó que casi el 48% de los encuestados dentro de la comunidad LGBTQ+ informaron haber tenido que autocensurar o moderar sus postura por preocupaciones por su salud y seguridad.
Un programa de bienestar para miembros de la comunidad LGBTQ+ se vio obligado a cancelar sus actividades en enero luego de que lo denunciaron ante la Policía y las autoridades por supuestamente promover «comportamiento sexual anormal». También en enero, el sultán Selangor impuso una prohibición a todas las «actividades LGBTQ+».
En una declaración, Justice for Sisters criticó la decisión de reemplazar el término LBGTQ+ y lo llamó una «escalada peligrosa de desinformación financiada por el Estado y hostilidad contra las personas LGBTQ+».
El término budaya songsang deshumaniza a las personas LGBT, promueve desinformación y refuerza la creencia peligrosa de que estas personas deberían ser «corregidas». Contribuye directamente a la violencia, discriminación y violaciones de la dignidad e igualdad de acuerdo con los artículos 5 y 8 de la Constitución Federal.
Qistina Johari, activista malasia de Amnistía Internacional, advirtió que el nuevo término podría legitimar y amplificar el odio y la discriminación contra la comunidad LGBTQ+.
Condenamos enérgicamente esta decisión aberrante del Gobierno. Cuando los funcionarios públicos etiquetan a la comunidad LGBTI de «desviados», no están defendiendo la moral, están legitimando el odio y la discriminación contra un grupo muy vulnerable. Las palabras de quienes están en el poder tienen peso y consecuencias en el mundo real.
En un artículo para East Asia Forum, Vilashini Somiah, profesor titular del Programa de Estudios de Género de la Universiti Malaya, destacó que el gobierno del primer ministro Anwar Ibrahim podría estar buscando «aplacar a los aliados de la coalición islamista conservadora antes de las elecciones generales».
Su gobierno está recorriendo un ambiente complejo en el que asegurar su base política puede pesar más que los compromisos con los derechos humanos. La presión etnorreligiosa ha alejado a su frágil coalición de la reforma, y utilizar como chivo expiatorio a la comunidad queer tiene poco costo político y puede usarse como distracción o demostración de autoridad moral.
El exlíder opositor Anwar llegó al poder con una agenda de reforma, pero los críticos expresaron su descontento sobre su incapacidad de cumplir sus promesas de campaña.
En la red social X, la usuaria Elsie Low señaló la perspectiva sesgada de querer controlar la identidad en lugar de combatir la corrupción en la burocracia.
Así que Malasia está reemplazando oficialmente «LGBT» por «cultura aberrante» para «evitar que se normalice». Es gracioso que no veamos esa misma energía para combatir la corrupción. ¿Cuándo el soborno se convirtió en parte de nuestro «parámetro» cultural mientras que la identidad se convierte en «aberrante»?
Channel News Asia entrevistó a Mitch Yusof de SEED, grupo para la comunidad transgénero, sobre cómo se están adaptando a la creciente vigilancia y amenazas provenientes del Gobierno y sus simpatizantes conservadores.
Tenemos más cuidado en cómo decimos las cosas… desde cómo describimos programas públicamente al lenguaje que utilizamos en redes sociales y cómo difundimos información sensible.
Nos ayuda a estar en control y a evitar riesgos innecesarios. Hay un fuerte énfasis interno en la conciencia del riesgo entre el personal y los miembros de la comunidad, para que todos entendamos el panorama en el que estamos trabajando.
A pesar de las preocupaciones planteadas por grupos de derechos humanos, las autoridades continúan realizando allanamientos que tienen como objetivo a la comunidad LGBTQ+. En mayo, la Policía arrestó a 51 hombres en un allanamiento en un hotel en Kuala Lumpur por supuestamente participar en una «fiesta gay con drogas».
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Fotografía: Global voices. Participante en una marcha pública lleva una bandera del orgullo LGBTQ+ en Malasia. Foto de ARTICLE 19 (CC BY-NC-SA 2.5).
