Top Posts
¿Y SI LA NOCHE ES MÁS LARGA DE...
Invitación a la Feria Internacional del Libro Infantil...
Calaveras mexicanas de cristal: ¿mito o realidad?
Filtran datos de Revista Espejo tras solicitar información...
LA TRISTEZA COMO VALOR DEMOCRÁTICO CONTRA LA ULTRADERECHA
Fiscalía General de la República reporta 20 veces...
Abordaran las implicaciones pedagógicas de 3 nuevos protocolos...
Encuentro en defensa de los territorios y por...
Brasil: un poco de agua al vino
Señor del Nicho, que los desaparecidxs regresen a...
  • Colectivo Insurgencia Magisterial
Portal Insurgencia Magisterial
Banner
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
  • Eventos
Espacio principalEspacio secundario

LA MUERTE DE UN ESCRITOR, LA CLAUSURA DE UN MUNDO (EN MEMORIA DE PAUL AUSTER)

por RedaccionA mayo 11, 2024
mayo 11, 2024
941

Por: JUAN PABLO CARRILLO HERNÁNDEZ. 11/05/2024

ESTE 30 DE ABRIL FALLECIÓ EN NUEVA YORK PAUL AUSTER, AUTOR DE ALGUNAS DE LAS OBRAS MÁS SIGNIFICATIVAS DE FINALES DEL SIGLO XX Y LAS PRIMERAS DÉCADAS DEL XXI; CON ESTE TEXTO RENDIMOS UN HOMENAJE A SU MEMORIA

«[…] una novela es el único lugar del mundo donde dos desconocidos pueden encontrarse en términos de absoluta intimidad. El lector y el escritor hacen juntos el libro. Ningún otro arte puede hacer eso. Ningún otro arte puede captar la vida interior esencial del ser humano.»

–Paul Auster, en entrevista con Michael Wood para The Paris Review

Muertes ocurren todos los días, a cada momento, sin que prácticamente ninguna de ellas afecte nuestra vida diaria. Alguna, claro, puede llegar a perturbar nuestra existencia, trastornarla. La muerte de un ser muy querido. Y más precisamente, la muerte de una persona significativa: el amigo más cercano, con quien mayor intimidad se tejió; la pareja de muchos años (o de toda una vida, como se decía antes); el padre o la madre, por supuesto, cuyo fallecimiento suele provocar un quiebre en la vida de muchas personas, a veces incluso insuperable. En fin, los ejemplos no son tantos y hasta cierto punto conocidos o previsibles.

Hay otras muertes, sin embargo, que también pueden llegar a tener un impacto en nosotros aun cuando se trata de personas con quienes, al menos desde cierta perspectiva, parecería que no se tuvo una relación como las de los ejemplos anteriores. Es decir, no es una relación cercana, íntima, a veces ni siquiera conocimos a esa persona, y con todo, la noticia de su fallecimiento nos provoca un cierto pesar. Más aún: la perspectiva de su ausencia –ahora ya absoluta, irrevocable– nos enfrenta a la certeza no exenta de angustia del vacío, de que nada surgirá ya de ahí, de esa persona que era un lugar: ninguna palabra, ningún gesto, ningún acto. Y como si se tratase de un próximo, darnos cuenta de ello nos duele.

Ese el caso de la muerte de un escritor. Lo cual no deja de ser curioso. Después de todo, lectores y escritores son casi sin excepción personas ajenas entre sí. No obstante, el vínculo que se crea entre ambos –y acaso mejor dicho: de los lectores hacia el autor– llega a rozar la camaradería, la intimidad, la animadversión incluso; en suma, emociones profundas, casi como las que pueden llegar a sentirse en una relación de importancia.

¿Qué nos hace creer que conocemos a un escritor? En tanto la materia prima de la literatura es la subjetividad, es casi natural que caigamos en ese artificio. ¿Qué nos une más a una persona sino conocer sus experiencias, sus recuerdos, las ideas con que habita el mundo, sus temores, los motivos de su angustia, sus sueños y sus deseos? Y claro, no es que en los libros se encuentre exacta esa parte de la subjetividad del autor, sin embargo, así como aparece –fragmentada, repartida en sus personajes y sus historias, transfigurada, trasvestida– puede llegar a tener la potencia necesaria para crear en el lector la imagen de alguien, además, alguien que le está contando una historia, lo cual suele ser otro recurso sumamente seductor y decisivo en las relaciones humanas. Cuando una historia se cuenta con ingenio, con pasión, con delicadeza y con conocimiento de lo humano (entre otros elementos), es casi imposible que el otro no se deje cautivar. Y en la coincidencia de ambas cualidades –la expresión de una forma de subjetividad articulada literariamente– ocurre el que quizá sea el mayor misterio de la lectura: la creación y recreación de un pequeño vasto mundo personal al que cualquiera tiene derecho de paso. No resulta extraño entonces que al entrar a ese mundo que el escritor nos muestra –en algún sentido su mundo–, el lector pueda llegar a sentir que conoce a esa persona que es el escritor.

La muerte de un escritor implica también la muerte de ese mundo. Por eso puede llegar a doler, a sentirse cercana, sobre todo cuando el escritor en cuestión fue, además de uno muy seguido o muy admirado (o ambas), uno que sostuvo su trabajo a lo largo de varios años y con varias obras. Cuando es así, la pérdida se resiente quizá un poco más, pues además el lector se lamenta por el libro que se quedó inconcluso, el proyecto interrumpido, la novela que ya no fue. 

Y acaso más importante sea el hecho de que la muerte de un escritor es también la muerte de una cierta manera del lenguaje. Una manera de narrar, un vocabulario (o un “diccionario personal”), ciertos giros propios en el lenguaje que todos usamos todos los días, ciertas inflexiones. Eso mismo que la atención (que es una de las formas del amor, según Simone Weil) nos hace notar y registrar en algunas de las personas que forman parte de nuestro propio mundo. Sólo que el escritor lleva esas particularidades al texto, las convierte en un estilo y, a la postre, en literatura, singulariza con su trabajo la parcela del lenguaje que le fue dada, y no para sí, sino para dar el fruto o el resultado a ese otro un poco amorfo quizá, un tanto difuso, y sin embargo real y presente que es los lectores. Perder a un escritor es perder un expresión única de un idioma –de cualquier idioma–, que es a su vez una forma de ver y expresar la realidad, de hacerse preguntas, de ensayar respuestas a sabiendas de que éstas serán insuficiencias, de exponer las pobres limitaciones humanas que, oh paradoja, a veces, ocasionalmente, llegan a alturas que se creían imposibles de alcanzar, e igualmente hundirse en abismos que parecían inexplorables.

Todo eso se pierde al perder un escritor. La clausura tan abrupta y tan definitiva de un mundo duele, qué duda cabe.


Perfil en X del autor: @juanpablocahz

LEER EL ARTÍCULO ORIGINAL PULSANDO AQUÍ

Fotografía: Pijama surf

Compartir 0 FacebookTwitterWhatsapp
RedaccionA

noticia anterior
Argentina: “La educación pública es un bien que el pueblo no está dispuesto a entregar”
noticia siguiente
Los movimientos populares, y no las elecciones, aportarán un cambio transformador

También le podría interesar

Abrumadora votación en la ONU: 152 países apoyan...

octubre 8, 2026

IA: el genio fuera de la botella

septiembre 14, 2026

Discurso de Zohran Mamdani en el 250 aniversario...

julio 12, 2026

AVISO

Estamos realizando labores de mantenimiento en el Portal.
Algunas elementos no están funcionando adecuadamente.
Gracias por tu comprensión.

VENTANAS A PALESTINA

Visitas de Septiembre de 2026

Miércoles a las 7 de la noche

¿Derechos de Autor?

21 eventos a la semana

Red de reporterxs

Análisis que diseccionan

Opinando sin algoritmos

Canal de difusión

Nuestros pasos…

Comentemos desde Bluesky…

Delcy Rodríguez, restableció relaciones con Israel, al igual que Espriella en Colombia. En Argentina, Milei se declara "el presidente más sionista del mundo". En Chile, José Antonio Kast nombró agregados militares al igual que en Honduras. LEER EN: insurgenciamagisterial.com/la-riesgosa-...

[image or embed]

— Portal Insurgencia Magisterial (@insurgenciam.bsky.social) 7 de octubre de 2026 a las 10:45

@2020 - Insurgencia Magisterial

Portal Insurgencia Magisterial
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
  • Eventos
Portal Insurgencia Magisterial
  • Inicio
  • La casa de todxs
  • Chical de voces
  • Las hortalizas
  • Reporteras(os) y Columnistas
  • Poesía insurgente
  • Eventos
@2020 - Insurgencia Magisterial

Leer también:x

El campo de manzanas

octubre 19, 2022

Zohran Mandani asume alcaldía de Nueva York...

enero 2, 2026

Rafael Correa: El orden mundial no es...

enero 21, 2017