Menu

MORENA Y LA RESISTENCIA MAGISTERIAL: El momento de cerrar filas

Por:  Jorge Ivan Peña Rodríguez1.  11/04/2017

Años han trascurrido ya desde que los profesores democráticos se revelaran contra el cacicazgo sindical y la represión de gobiernos autoritarios. Desde diciembre de 1979 los profesores disidentes de un sindicato secuestrado desde su creación, han alzado las banderas de la dignidad y la democracia. En el andar de los años y de las duras luchas en contra de un sistema político hostil, se han generado importantes logros, pero también se han perdido vidas de profesores, mientras que otros más han resultado dañados permanentemente. Pese a las traiciones internas, que han debilitado por periodos importantes la lucha por la democratización del sindicato y del país, los profesores disidentes han sabido librar cada una de las provocaciones oficiales, cada una de las reformas impuestas y a cada uno de los presidentes de la república y a cada uno de los gobernadores que han intentado desaparecerla.

MORENA es un partido-movimiento fundado en un contexto de adversidad política nacional e internacional. El siglo XXI, o al menos lo que llevamos de él, se ha convertido en el tiempo en que luchamos, no sólo por nuevos derechos sociales, se lucha y se resiste por conservar los derechos sociales que se lograron en el siglo pasado. La llegada de gobiernos de derechas al poder en Latinoamérica y Europa principalmente, viene acompañada de políticas impulsadas desde organismos internacionales y reforzados por sectores empresariales locales. Políticas que no necesariamente responden a las demandas y exigencias de los ciudadanos que les votaron. México es sólo un ejemplo de esto. Y MORENA se funda en este contexto descrito. Claro está, faltaría agregar el castigo a la subversión, la censura, el hostigamiento, las desapariciones forzadas, las ejecuciones extrajudiciales, la creciente lista de presos políticos y la criminalización de la juventud, entre otros más elementos.

Los profesores democráticos han dado grandes lecciones de dignidad en la calle y en los centros educativos. Arriesgando su integridad, y la de sus familias, por recuperar derechos laborales y por exigir una verdadera educación científica y popular. Tan sólo en este sexenio, habría que recordar el brutal desalojo que enfrentaron los profesores en el Zócalo capitalino el 13 de septiembre de 2013. El día en que profesores, padres de familia y estudiantes se hicieron uno sólo frente a los helicópteros, las macanas y los gases lacrimógenos. Habría que recordar los desalojos de la Autopista del Sol, los presos políticos de Oaxaca, Michoacán y Guerrero, la muerte y desaparición de normalistas o la cobarde embestida policiaca en Nochixtlan. Todo este terror con un factor común, gobierno federal y locales.

Pero de la mano de la represión, se ha iniciado lo que Hernández Navarro denomino “La novena ola magisterial”. Pese al desprestigio generado hacia los mentores, por parte del ejecutivo federal y de los medios de comunicación, los profesores han generado simpatía en un sector importante de la población. Los militantes de MORENA, en su mayoría claro está, han sido aliados incondicionales del magisterio democrático. Han apoyado y respaldado su lucha en un momento en el que ser profesor, ser joven, ser mujer o ser periodista se paga con la cárcel o la muerte. Los militantes de MORENA han salido a las calles y gritando enérgicamente las consigas de los profesores, consignas que se han hecho ya suyas. Sería importante recordar las palabras de Paco Ignacio Taibo II aquel 26 de junio de 2016, en la marcha convocada por la dirigencia nacional de MORENA en apoyo al magisterio democrático, diciendo “Aquí y ahora, con la Coordinadora, Aquí y ahora, con la Coordinadora”.

Uno de los principios básicos del magisterio disidente ha sido, desde su fundación en Tuxtla Gutiérrez Chipas, el de declararse una organización apartidista. Y esto le ha legitimado todo su movimiento a lo largo de su historia. Cierto es, que las veces que el magisterio democrático a entablado relaciones favorables a algún candidato en gobiernos locales, ha sido traicionada. Pero los tiempos ahora son otros. La posible llegada de un gobierno de izquierda a la presidencia de la república en 2018, abre la puerta al dialogo y la negociación con el magisterio disidente. Pero para que ello ocurra es necesario presentarse a las elecciones y ganarlas. Esa fórmula aparentemente es muy sencilla, pero se hace compleja en el contexto actual antes descrito.

La llegada de MORENA a la presidencia de la república dependerá, de entre otros factores que ahora no serán descritos, de la participación activa de los profesores democráticos. Es claro que no será con la bandera de la organización que conforman, pero sí de su voluntad propia. La existencia original de la disidencia tiene como variable dependiente de la existencia de un gobierno represor, corrupto y apátrida. La llegada de un gobierno honesto y de izquierda, como el que representa ahora MORENA, no significa la desaparición de la disidencia magisterial, significa un canal de oportunidades para ser escuchados, para echar adelanta la reforma educativa que México requiere y no para ser asesinados. La llegada de MORENA en el 2018 sería, como dice John Ackerman, un respiro para todos los movimientos sociales. Yo agregaría, un respiro pero no el último. Porque para que el cambio verdadero se logre, será necesaria la participación aún después de las elecciones.

MORENA tendrá que abrir, como ya lo ha hecho antes, la puerta de las candidaturas a profesores democráticos. Pero ellos tendrán que atreverse a disputar la democracia. Esa que nos han arrebatado los grupos empresariales, esa que esta secuestrada por el capitalismo y por los intereses voraces de organismos internacionales. Los profesores democráticos tendrán la responsabilidad histórica de enseñarnos una vez más lecciones de dignidad, pero esta vez desde las instituciones. Con un pie en la calle y otro el poder, porque las instituciones tienen que ser para favorecer al pueblo, para socializar los privilegios. Es el momento de cerrar filas y de que los que antes estaban afuera exigiendo derechos y justicia, ahora estén adentro poniendo el ejemplo. El magisterio democrático debe de confiar en los que, sin ser profesores, los han apoyado, los que en su mayoría son de MORENA. El contexto no está para dejarles el poder a los mismos de siempre, con las postulación de candidatos (independientes) que dividen.

  1. Estudiante en proceso de titulación de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

 

 

Fotografía: lopezobrador.org

 

reporte

Anuarios de artículos publicados

banner
banner

Suscríbete a nuestro Boletin

Introduce tu correo electrónico para suscribirte y recibir notificaciones de nuevas noticias.

denuncia